Saturday, March 12, 2011

Under the glass moon light

Creo que mi problema es que tiendo a enamorarme de una idea. O del potencial que tiene esa persona o esa circunstancia para ser espectacular. Se me hace difícil divorciar la idea de lo que podría llegar a ser, de lo que es verdad. Y no es que me engañe, la verdad está ahí hablándome, o más bien gritándome (y como odio que me griten...) Pero a fin de cuentas se me hace casi imposible quitar la lámina con la que cubro al objeto de mis jugueteos imaginarios.

1 comment:

Eduardor said...

El deseo de poseer algo, aunque sea muy malo y negro por dentro, se vuelve una obsesion, cuando se liberan esas pequeña endorfinas de felicidad, que nos cierran los ojos, pero abren nuestro corazon. La llave de la valvula, siempre la entregamos a ese algo o alguien, por eso despues es muy dificil cerrar las heridas.

luveskyfilms.blogspot.com